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Desnutrición, no es una consecuencia inevitable del envejecimiento

 

Desnutrición no es una consecuencia inevitable del envejecimiento, pero con el aumento de la edad se producen algunos cambios en la composición del organismo.

En las personas mayores sanas disminuye la masa muscular magra (aquella formada por huesos y músculos, fundamentalmente) y aumenta el contenido de grasa a casi el doble que en la edad adulta. La pérdida de masa magra es fundamentalmente muscular, pero otros órganos, como el cerebro o el hígado, también reducen su tamaño con la edad.

Como consecuencia, disminuye la masa celular metabólicamente activa (o sea, hay una reducción de la tasa de metabolismo basal), con lo que pueden disminuir los requerimientos calóricos.

No obstante, estos cambios no se consideran patológicos, sino consecuencia del envejecimiento. Su causa es aún desconocida, aunque sabemos que muchos de ellos pueden revertirse con la administración de hormona del crecimiento.

 

Dietas:

 

La dieta de cada persona también cambia con la edad, como consecuencia de diversos factores (como el gusto, las preferencias, la disponibilidad, o las dietas terapéuticas). Con el paso de los años, se tienden a consumir menos calorías totales, sobre todo a expensas de las grasas.

La cantidad de proteínas ingeridas se mantiene y la de carbohidratosaumenta. Los carbohidratos están presentes en numerosas comidas de bajo coste, y sencillas de preparar o que no necesitan preparación (como el pan, las patatas o el arroz), lo que explica en parte el aumento de su utilización.

En condiciones normales, estos cambios en la dieta no deben comprometer el aporte de una cantidad de calorías similar o algo menor que la previa, con unos 50 a 70 gramos de proteínas y 15 a 25 gramos de grasas al día.

No obstante, todos estos cambios pueden hacer disminuir las reservas de nutrientes, haciéndolas insuficientes para responder a un aumento de las exigencias, o más sensibles a pequeños cambios transitorios en la alimentación.

Así, una persona mayor sin problemas nutricionales puede sufrirlos con el cambio de sabor de las comidas al retirar la sal o ante las demandas que provocan al organismo una neumonía u otras enfermedades. En este momento, puede precipitarse una cascada de problemas como consecuencia de la desnutrición que aparece.

Se debe estar alerta ante la posibilidad de una desnutrición en cualquier persona mayor, pero especialmente en aquellos con problemas de salud crónicos, frágiles o debilitados. La desnutrición es uno de los problemas de salud que más veces se pasa por alto y sin diagnosticar en el anciano.

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